Aunque para poder contemplarla aun nos quedaban muchas horas por delante.
El día comenzó bien temprano y a las 5 de la madrugada ya salimos de la ciudad rosada. Dejando atrás Jaipur y el Rajasthan no sin la promesa de volver y descubrir sus secretos.
Las 6 horas de viaje se nos hacía interminable si no fuera por Miguel y sus historias de palacio y zarzuela. De camino hacia Agra, paramos en una breve visita a la ciudad arqueológica de Fatehpur Sikri.
