Aunque mi viaje al norte de la india fue bastante corto, me causó una fuerte impresión. La india es así, o la amas o la odias, pero nunca te deja indiferente. La mayoría de los que hayan ido estarán de acuerdo en que es fascinante. (Por cierto, si alguien le quedaba alguna duda, la mayoría de las fotos son mías)
Por un lado tenemos la Delhi vieja, de calles encontradas y estrechas, con bazares de cientos de puestos: caótica, sucia y extrañamente peculiar.
Por otro tenemos la Dheli colonial. La de las grandes avenidas, calles anchas y rectas, algunas con grandes edificios y monumentos a la nación.Es por ello que la capital, al ser tan extensa, necesita de cierto tiempo para admirarla y andurrear sus calles.