Tras unos días de intensas emociones, y después de tanto autobús. Cogimos con ganas nuestro nuevo medio de transporte, el tren. Viajar así por la India es algo imperdible.
Llegamos a la estación de Agra donde subiríamos al tren Shatabdi Express con destino a Jhansi. Nada más pararnos en las vías, varios niños y enfermos nos abordaron vendiéndonos cosas. Algunos nos pedían bolígrafos y champú para el cabello.
Tengo grabada en la memoria esas imágenes de trenes destartalados y gente subida en el techo. De la estación a rebosar con miles de personas que lo utilizan a diario.
Gracias a los británicos, la India tiene una de las redes de ferrocarril más extensa del mundo.